Partido Socialismo y Libertad (PSL)
La cristalización de dos bloques partidistas mayoritarios, el del gobierno y el de la oposición patronal, ha marcado la política venezolana durante los últimos quince años. Incluso en momentos de auge del descontento e inconformidad con ambos bloques, como el actual, el apoyo electoral ha continuado orbitando casi totalmente hacia el gobierno y los partidos de la oposición ligada al viejo puntofijismo.
Esta polarización tiene indudablemente su origen en hechos de enorme repercusión política y social, como lo fueron los paros patronales de 2001-2002, el golpe de Estado de abril de 2002 perpetrado por Fedecámaras, los militares, la CTV y la Iglesia; y el paro-sabotaje petrolero de 2002-2003. Esas jornadas que marcaron el tono y parte del contenido de la política venezolana de los años posteriores, que propinaron una importante derrota al golpismo y llevaron al gobierno a hacer concesiones en materia de asistencia social, han dejado como remanente también la alineación de importantes sectores de la población con el gobierno y con los sectores patronales y pro estadounidenses que promovieron el golpismo.
Esta polarización tiene indudablemente su origen en hechos de enorme repercusión política y social, como lo fueron los paros patronales de 2001-2002, el golpe de Estado de abril de 2002 perpetrado por Fedecámaras, los militares, la CTV y la Iglesia; y el paro-sabotaje petrolero de 2002-2003. Esas jornadas que marcaron el tono y parte del contenido de la política venezolana de los años posteriores, que propinaron una importante derrota al golpismo y llevaron al gobierno a hacer concesiones en materia de asistencia social, han dejado como remanente también la alineación de importantes sectores de la población con el gobierno y con los sectores patronales y pro estadounidenses que promovieron el golpismo.





