Jhoalys Siverio
Correo del Caroní
Según Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de la dictadura, hay cinco detenidos y 19 órdenes de captura por saboteo eléctrico. Se trata de la excusa que han usado para justificar los continuos apagones en el país, de los que pretenden responsabilizar a trabajadores y exempleados de Corpoelec. Entre ellos están Geovanny Zambrano, actualmente preso en la sede del Sebin en Ciudad Guayana, y Otoniel Ramos, apresado el 18 de abril por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y trasladado el lunes a Caracas para su presentación.
Familiares, allegados, trabajadores y sociedad civil se concentraron la mañana de este martes en la sede de Corpoelec en Puerto Ordaz, para exigir justicia para Zambrano, Ramos y los demás perseguidos del régimen, incluso contra aquellos que dejaron de prestar sus servicios en la estatal desde mucho antes del actual colapso eléctrico.
“Es injusto lo que están haciendo con ellos. Día a día dieron el todo por Corpoelec, duele mucho que se le esté acusando de algo que no cometió, llegaron a su casa de forma violenta, con armamento, encauchados, los niños lloraban porque no entendían lo que estaba sucediendo (...) a su esposa no le permitían verlo, iba hasta cuatro y cinco veces. Es importante que entiendan que no es Otoniel nada más, cualquiera de nosotros puede estar en sus zapatos”, manifestó Lisbeth Rodríguez, amiga de Otoniel Ramos. “Los niños lo que hacen es llorar y decir mi papá no hizo nada, ayer (lunes) la menor estuvo de cumpleaños y lo que hacía era llorar. ¿Hasta cuándo van a hacer daño? Queremos vivir en paz, que nuestras familias tengan libertad”, agregó.
Según Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de la dictadura, hay cinco detenidos y 19 órdenes de captura por saboteo eléctrico. Se trata de la excusa que han usado para justificar los continuos apagones en el país, de los que pretenden responsabilizar a trabajadores y exempleados de Corpoelec. Entre ellos están Geovanny Zambrano, actualmente preso en la sede del Sebin en Ciudad Guayana, y Otoniel Ramos, apresado el 18 de abril por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y trasladado el lunes a Caracas para su presentación.
Familiares, allegados, trabajadores y sociedad civil se concentraron la mañana de este martes en la sede de Corpoelec en Puerto Ordaz, para exigir justicia para Zambrano, Ramos y los demás perseguidos del régimen, incluso contra aquellos que dejaron de prestar sus servicios en la estatal desde mucho antes del actual colapso eléctrico.
“Es injusto lo que están haciendo con ellos. Día a día dieron el todo por Corpoelec, duele mucho que se le esté acusando de algo que no cometió, llegaron a su casa de forma violenta, con armamento, encauchados, los niños lloraban porque no entendían lo que estaba sucediendo (...) a su esposa no le permitían verlo, iba hasta cuatro y cinco veces. Es importante que entiendan que no es Otoniel nada más, cualquiera de nosotros puede estar en sus zapatos”, manifestó Lisbeth Rodríguez, amiga de Otoniel Ramos. “Los niños lo que hacen es llorar y decir mi papá no hizo nada, ayer (lunes) la menor estuvo de cumpleaños y lo que hacía era llorar. ¿Hasta cuándo van a hacer daño? Queremos vivir en paz, que nuestras familias tengan libertad”, agregó.














