Por: Alejandro Bruzual
Si el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, hubiera leído a Enrique Bernardo Núñez (E.B.N)., podría imaginarlo avergonzándose hoy con el milmillonario desfalco que se ha hecho durante su gobierno, el peor en la historia del mundo. Se opondría a la intransigencia y creciente actitud estalinista del PSUV, y se ofendería con el desprecio a la crítica y el irrespeto al trabajo intelectual que impera entre sus filas. Para E.B.N., el rol del escritor era cuestionar la soberbia de los gobernantes, la prepotencia de los que más tienen, la amoralidad de los que roban el erario, y la inercia del pueblo, cuando es inercia. Por eso, E.B.N. incomodó a todos los sectores políticos de su tiempo y, en particular, atacó el antinacionalismo de los líderes, como lo haría hoy con el oficialismo-atila (Ramírez incluido), que ha destruido hasta PDVSA y el escaso parque industrial que existía. En medio de una crisis humanitaria innegable, los depredadores de charreteras siguen extrayendo contrabando hacia Colombia, y sus secuaces siguen royéndole a la nación uno y cada uno de los vergonzosos dólares a 10 bolívares. Un comportamiento que es el similar-opuesto de las huestes residuales de la MUD y su Dolar Today, que hunden también el país al propiciar tasas de cambio que se alejan de los cien mil, pretendiendo ser quienes renazcan de las cenizas de la quiebra. ¡Que se vayan todos!














