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miércoles, 7 de junio de 2017

¿Por qué se rebela el pueblo venezolano?


Transcripción de la intervención de Simón Rodríguez Porras, 

dirigente del PSL, en el programa radial conducido por el 

periodista Herman Schiller, “Leña al fuego”, el 27 de mayo en 

Buenos Aires.


Por: Simón Rodríguez Porras (PSL)


Muy agradecido con el compañero Schiller y todas las personas que nos acompañan hoy para conversar sobre lo que está ocurriendo en Venezuela. Indudablemente que es un tema apasionante, objeto de grandes debates a nivel mundial. A nadie escapa que todo el proceso político y social venezolano despertó enormes expectativas, no solo en la juventud, los trabajadores y los sectores populares en los primeros años de gobierno del presidente Chávez, sino que también en la medida en que fue derrotado un golpe de Estado en 2002, se lograron importantes conquistas sociales en esos primeros años e incluso el gobierno se autocalificó como socialista esto indudablemente profundizó las simpatías que grandes sectores de la izquierda mundial tenían con lo que pasaba en Venezuela, con la posibilidad de que efectivamente se pudiera avanzar hacia un “nuevo tipo de socialismo”.

Sin embargo, al escuchar las canciones que estaban sonando antes de que comenzáramos este debate, resuenan cosas muy importantes, experiencias que hemos vivido y que hemos sufrido en carne propia. Particularmente cuando suena en esta canción de Alí Primera que dice “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”, no puedo evitar recordar que esa fue la canción que sonó en el funeral de nuestros tres compañeros Richard Gallardo, Luis Hernández y Carlos Requena, el 29 de noviembre de 2008. Tres dirigentes obreros del estado Aragua, dirigentes aguerridos, combativos, revolucionarios, que fueron asesinados por la burocracia sindical del chavismo. Esto dio al traste con una experiencia muy importante que se estaba desarrollando, que era la de la Unión Nacional de Trabajadores en el estado Aragua, primera federación que realizó una huelga general estadal en apoyo a una fábrica tomada, la fábrica de piezas de baño llamada Sanitarios Maracay. Estas contradicciones entre las grandes expectativas de los trabajadores y los sectores populares y el hecho de que empezaron a cristalizar fenómenos como el sicariato, formas de terrorismo de Estado como el asesinato de dirigentes obreros, campesinos, populares, de esto formó parte el asesinato del dirigente indígena y cacique yukpa Sabino Romero en el año 2013, de dirigentes obreros de otras corrientes, de las propias bases combativas del chavismo, como Argenis Vázquez, en el terreno del movimiento campesinos más de doscientos dirigentes asesinados.

Al cabo de pocos años quedó claro que las “venas abiertas de América Latina”, las venas abiertas de Venezuela, no se habían cerrado. El saqueo del petróleo continuó. Por la vía de las empresas mixtas petroleras, empresas como Chevron y Repsol, ENI, Total, Statoil, con hasta un 40% de las acciones de las empresas mixtas, realizaron un verdadero festín con el gas y el petróleo venezolano. Al agotarse el ciclo de crecimiento de los precios petroleros estos programas asistenciales que habían despertado grandes expectativas llamados “Misiones” tocan techo y empieza a retroceder lo avanzado en el terreno social. Se empezó a aplicar un ajuste de enormes dimensiones, puede decirse sin ninguna duda que ha sido el peor ajuste aplicado en el mundo en los últimos cinco años. Un ajuste por la vía inflacionaria, la inflación llegó al 180% en 2015, a más del 500% en 2016. Y para que se hagan una idea de lo que este ajuste significó para la vida de los trabajadores, de los sectores populares, fue un recorte de alrededor del 90% del valor real del salario mínimo, que cayó de unos 270 dólares mensuales a apenas 30 dólares mensuales. Es mano de obra semiesclava que puede compararse con la explotación que sufren los compañeros trabajadores en Haití o en Nicaragua, está entre los salarios más bajos de América Latina.


Además de esto, en lo que se refiere al saqueo, se entregó concesiones para megaminería a cielo abierto a empresas como la Barrick Gold, como la Gold Reserve, que son bien conocidas acá y repudiadas con toda razón, se les entregó el 12% del territorio nacional, más de cien mil kilómetros cuadrados para explotar oro y otros minerales preciosos. Este proyecto se llama Arco Minero del Orinoco.

A partir del año 2003 se empieza a aplicar un control de cambio, el gobierno es el que adjudica las divisas para realizar importaciones, y el diferencial cambiario, la diferencia entre la tasa de cambio oficial y la tasa de cambio paralela, fue creciendo, fue abriéndose una brecha cada vez más enorme. En los hechos esto significó que cuando se le entregaba dólares preferenciales a transnacionales como General Motors, como Mitsubishi, se les estaba subsidiando, porque se les estaba dando dólares por muy pocos bolívares. Imagínense que acá el gobierno le entregue a la General Motors dólares a un peso, obviamente es una forma de subsidio, y eso es lo que ocurrió. 

En Venezuela la fuga de capitales de esta última década es la más grande del mundo en relación con el tamaño de la economía, se han perdido 300 mil millones de dólares. Ya había problemas de escasez, ya había problemas económicos importantes en el 2014 cuando todavía el petróleo estaba por encima de 100 dólares el barril. Al caer el precio petrolero por debajo de los cincuenta dólares, la crisis económica y social se profundizó de manera abrumadora. 

El gobierno optó por recortar las importaciones de alimentos, de medicinas, de bienes de consumo básico que no se producen en el país, pues no se diversificó en todos estos años la matriz productiva, y optó por pagar servicios de deuda externa usando los menguados ingresos petroleros. Ha sido tan escandaloso que incluso la prensa yanqui, el diario The Washington Post ha calificado al gobierno de Maduro como “La revolución socialista favorita de Wall Street”, refiriéndose a este esquema de pagar sistemáticamente, aún a costa de recortes sociales importantes, la deuda externa. Lo cual demuestra el talante no socialista, no antiimperialista, del gobierno más allá de su discurso. 

Otro hecho ilustrativo ocurrió en la reciente toma de posesión de Donald Trump, el presidente yanqui totalmente repudiado, odiado por los pueblos, de claro carácter misógino, racista e imperialista. La petrolera estatal venezolana Pdvsa a través de una filial en EEUU llamada Citgo donó 500 mil dólares para ese acto de toma de posesión. Una verdadera bofetada para el pueblo venezolano que está sufriendo los rigores de un terrible ajuste.

Paralelo a este ajuste ha corrido un importante aumento de la represión, se realizan una serie de operativos llamados Operación Liberación del Pueblo, operativos policiales-militares de cerco y detención arbitraria en zonas populares contra centenares de jóvenes, se aplican también ejecuciones extrajudiciales. Argentina que es un país con una destacadísima militancia antirrepresiva, ustedes saben la indignación que a los revolucionarios nos produce que militares formados en la Escuela de las Américas, como el jefe de la Guardia Nacional Bolivariana, como el ministro de la Defensa Vladimir Padrino López, estén ejecutando este tipo de planes represivos brutales en contra de la población. Y en el marco de las recientes protestas, también han usado el recurso del paramilitarismo, es decir, grupos de choque civiles para enfrentar huelgas, para enfrentar protestas de los trabajadores y para enfrentar también marchas o expresiones de disidencia política.

Nosotros repudiamos a la MUD, repudiamos cualquier injerencia de la OEA, somos los venezolanos los que tenemos que resolver los problemas que tenemos, no esperamos ninguna solidaridad de ningún gobierno de derecha en la región, que son gobiernos también represivos y ajustadores. Obviamente no cabe esperar nada positivo de ellos, lo que sí invocamos es la solidaridad del movimiento popular argentino y latinoamericano, que así como grita con total contundencia y justicia ¡Fuera Temer!, que acompañe también el clamor de los trabajadores y de los jóvenes venezolanos que han padecido este ajuste y que no lo quieren seguir soportando más, que han tenido la justa rabia y la justa dignidad de levantarse, incluso a pesar de la oposición de derecha, la MUD, que critica las protestas espontáneas y los saqueos, que no son más que una expresión de desesperación ante el hambre. De tal forma que por una alternativa independiente, tanto del gobierno como de la MUD, nosotros desde el PSL planteamos que los trabajadores y los sectores populares deben tomar las riendas de su propio destino y que solo un gobierno de los trabajadores puede llevar a cabo el tipo de cambios como la nacionalización del petróleo, reforma agraria, suspensión del pago de la deuda externa, que son indispensables para que se pueda superar la agobiante crisis, la emergencia económica y social que atraviesa Venezuela actualmente.

Hay muchas cosas qué decir y muy poco tiempo. Yo quisiera poder explicarles dónde queda la parroquia de El Valle, en el sur de Caracas, quiénes la habitan, que no es zona de clase media ni de clase alta y donde se vivió un tremendo estallido social con grandes saqueos, con grandes confrontaciones con los militares Que supieran dónde queda Socopó, dónde quedan Barinas, Ejido y Santa Cruz de Mora, todas estas zonas populares que fueron tradicionalmente bastión electoral del chavismo, esos sectores populares que se esperanzaron con el presidente Chávez, tenían expectativas de que se iba a saldar una importante deuda social, que se iba a avanzar hacia la justicia social y que en definitiva la renta petrolera se iba a utilizar para construir un nuevo modelo de sociedad y que son los que hoy están saliendo en una masiva protesta espontánea en contra del gobierno. Otra cosa son las marchas que haga la centroderecha y la derecha hacia la Conferencia Episcopal a rezar y a pedir que el Papa los ayude, o una marcha que haga la MUD para ir a la Defensoría del Pueblo a exigir que se procesen las denuncias por violaciones a derechos humanos, esas son acciones políticas de una dirección nefasta que ya gobernó Venezuela durante cuarenta años antes del chavismo, que fueron también autores de importantes crímenes como la represión a El Caracazo.

Recordemos lo que fue El Caracazo, esa gran sublevación popular. ¿Cómo la trató el gobierno en su momento? Además de reprimirla, además de suspender las garantías constitucionales tal y como están suspendidas también hoy, bueno el gobierno decía que eso era una conspiración de la extrema izquierda, de carácter golpista. El mismo discurso, simplemente cambien “extrema izquierda” por “extrema derecha”, para criminalizar a la gente que tiene hambre y en una violenta protesta sale y toma los alimentos por la fuerza. Obviamente los revolucionarios no estimulamos ni organizamos ese tipo de acción violenta espontánea que no conduce a nada y que no va a resolver nada, pero tampoco criminalizamos ni justificamos que se utilice el terrorismo de Estado en contra de esas expresiones genuinas y totalmente justificadas de protesta y desesperación de la gente, ante una situación que no es producto de ninguna conspiración mágica, no es algo teledirigido misteriosamente. Sencillamente, cualquier economista lo sabe, si se recorta en un 70% las importaciones de alimentos en un país que depende de las importaciones para abastecer a su población, va a haber hambre y va a haber escasez, y el gobierno tomó deliberadamente esa decisión. Dijo: vamos a pagar hasta el último dólar de deuda externa aunque se tenga que morir gente de hambre. Y está matando con bala y está matando con tanquetas que arrollan a manifestantes, pero ha matado a mucha más gente hambreando al pueblo de ese modo.

Claro que tenemos que combatir al imperialismo, pero no podemos avalar con un discurso de izquierda o de pseudoizquierda que se aplique un ajuste tan brutal como el que se está aplicando actualmente en Venezuela, eso no es coherente con la moral revolucionaria. Tenemos que luchar contra el imperialismo, pero eso pasa por expulsar a Chevron, por decir No al Arco Minero, que se vaya Barrick Gold, ese es el verdadero antiimperialismo. No un falso antiimperialismo, que quienes se llenan la boca con él son militares formados en la Escuela de las Américas. Tengamos en cuenta lo que eso significa, que unos tipos que están aplicando técnicas de guerra de baja intensidad, guerra de propaganda, en el marco de una doctrina de seguridad nacional, sean los portaestandartes del socialismo, ¡es una farsa total!

Los socialistas tenemos que disputar, en la situación actual, la conducción de un proceso de luchas populares totalmente justificado. En Argentina o en cualquier parte del mundo donde se reduzca el salario mínimo a 30 dólares la gente va a salir a protestar violentamente, independientemente de quién sea gobierno y quién sea oposición. ¿Y cuál debe ser el rol de los revolucionarios, apañar a gobiernos que aplican esos ajustes o acompañar los justos reclamos de la población?

Algunas diferencias entre lo que ocurre actualmente y el 2002, cuando hubo un golpe que nosotros vivimos y que nosotros combatimos en las calles, nadie nos va a decir qué es un golpe: en ese momento el gremio patronal estaba haciendo paros, incluso el que tomó el poder efímeramente fue el jefe de la patronal, Carmona Estanga; actualmente los empresarios de Fedecámaras y de otros gremios patronales están en el Consejo Nacional de Economía Productiva sentados con Maduro negociando los aumentos de los precios de los productos. La mayoría de los medios de comunicación participaron del golpe de 2002, actualmente ustedes en Venezuela no van a ver ninguna transmisión en vivo de ninguna protesta porque la mayoría de los medios están en manos del Estado o en manos de sectores empresariales ligados al chavismo y con líneas editoriales a favor del gobierno. Otro sector importantísimo, los militares, tiene presencia en la mayoría de los ministerios, tienen posiciones de poder en gobernaciones, alcaldías, diputaciones, entonces no hay un pronunciamiento de tipo golpista de las fuerzas armadas, al contrario, lo que están avalando los militares es que se elija una constituyente fraudulenta, donde si se obtuvieran los mismos resultados electorales de 2015, donde el gobierno perdió por más de 15 puntos porcentuales la votación, el gobierno obtendría ventaja, es decir la desproporcionalidad entre municipios, un municipio con 50 mil personas elige la misma cantidad de constituyentes que un municipio con un millón de personas, está diseñada para que el gobierno teniendo una minoría electoral obtenga una mayoría en esa constituyente.

La verdadera integración de los pueblos no puede ser la integración neoliberal de Mercosur impulsada en los años 90 por gobierno neoliberales. La verdadera integración de los pueblos es la solidaridad, lo que el Che Guevara llamaba la ternura de los pueblos, eso es lo que nosotros invocamos acá. Que se estudie de verdad lo que está pasando en Venezuela, que no caigamos en las mentiras de CNN ni en las mentiras de Russia Today o Telesur. Y que no nos pongamos en el lugar de los boliburgueses ni de los militares represores, tampoco el de los empresarios o los opositores de derecha, pongámonos en los zapatos y en la carne de los trabajadores venezolanos que no encuentran cómo sobrevivir con 30 dólares mensuales y que están diciendo que esta situación tiene que cambiar. Tiene que haber un cambio que ponga al servicio de las mayorías populares los enormes recursos humanos y materiales de los que dispone el país. Para eso tenemos que echar a la Barrick Gold, tenemos que echar a Chevron, pero también que salir de un gobierno con estas características, que ha demostrado que no le tiembla el pulso para aplicar el peor terrorismo de Estado que se haya visto en treinta años en nuestro país.

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