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sábado, 9 de agosto de 2014

Ante la crisis del Psuv: Hay que construir un verdadero partido socialista revolucionario


Por: Miguel Angel Hernández*
Partido Socialismo y Libertad (PSL)



Caracas, 9 de agosto de 2014. Hemos leído con interés un artículo reciente del politólogo Nicmer Evans, publicado en la página web Aporrea.org. En dicha nota Evans explica por qué se incorpora a Marea Socialista, corriente que ha esbozado cierta crítica al actual gobierno de Nicolás Maduro y a la dirección del Psuv. Lo interesante es que Evans describe con claridad los atropellos y desatinos de la cúpula burocrática que dirige al Psuv, y al final afirma en relación ha dicho partido, que es difícil mantener una militancia coherente dentro del mismo.

Evans coloca negro sobre blanco un listado de razones por las cuales no hay que estar en el Psuv, aunque sus voceros de la boca para afuera, se autotitulen de “socialistas”. Sin embargo, argumenta que se mantiene dentro de dicho partido debido a que la MUD no es opción para el chavismo crítico y de izquierda.

Al respecto, en el Partido Socialismo y Libertad somos claros y categóricos. El Psuv no es una herramienta organizativa para enfrentar a la MUD y sus partidos proimperialistas. Antes bien, está en los intereses de la boliburguesía y la burocracia corrupta llegar a acuerdos con la MUD y con Fedecámaras para recomponer la gobernabilidad en términos capitalistas, tal y como hemos visto en el último período. Tampoco es cierto que la única opción que tienen los activistas de izquierda del chavismo, descontentos con el partido de gobierno, sea echarse en los brazos de la oposición burguesa. ¿Por qué asumir el paradigma que para estar contra la MUD desde una posición de izquierda hay que estar en el Psuv y el chavismo? ¿Por qué someterse a tal dilema de hierro? Muchas veces el gobierno utiliza este chantaje contra sus bases.

Luchar contra el ajuste y proponer una salida obrera y popular

Debemos decirlo con sinceridad. Los males que aquejan al país no aparecieron repentinamente durante el corto período gubernamental de Nicolás Maduro. La escasez, la inflación, los pésimos servicios públicos, la violación a los contratos colectivos, los bajos salarios, la falta de democracia en el partido de gobierno, el “dedo” que impone candidatos, y encumbra a vicepresidentes que no obtuvieron los votos para estar en la dirección, la criminalización de la protesta, todo esto tiene muchos años desarrollándose. Maduro sólo le ha dado continuidad a terribles desviaciones ya existentes en el gobierno y el Psuv.

Hoy es evidente que hay una grave y profunda crisis en las bases del Psuv y los partidos del Polo Patriótico. El discurso que nos prometía un futuro socialista, no tiene ningún asidero en la realidad. La crisis económica y sus consecuencias sociales son padecidas por los trabajadores y los sectores populares, y estos reaccionan protestando y movilizándose. No es casual entonces la dura lucha de los sidoristas por su contrato y contra las amenazas de Diosdado Cabello, acusando de mafiosos a trabajadores que en su mayoría aún son chavistas, aunque muchos de ellos quemaron recientemente las franelas rojas del Psuv en protesta por estos atropellos. Tampoco son casuales los levantamientos populares en Boconó, exigiendo mejores servicios públicos o las barricadas en Choroní.

El pueblo está aprendiendo de la experiencia de años con un gobierno que se autocalificó de socialista y obrerista, pero que en realidad pacta con los empresarios de Fedecámaras para aumentar los productos de la dieta básica, ejemplo de ello es el reciente aumento de la harina precocida, después de que Lorenzo Mendoza y el presidente de la Cámara de Alimentos se reunieran con representantes gubernamentales. Y despide trabajadores como es el caso de los 800 despedidos de los centrales azucareros, o de las empresas automotrices, entre otras. ¿Frente a estos hechos concretos, qué posición debemos asumir quienes nos reivindicamos revolucionarios y socialistas? Esta es la pregunta crucial para empezar a reagrupar sobre nuevas bases a los activistas que honestamente quieren luchar por la construcción del socialismo.

La realidad es que el gobierno aplica un ajuste económico para descargar la crisis sobre los hombros de los trabajadores. Anuncian el aumento de la gasolina; una próxima devaluación, el aumento de las tarifas de los servicios públicos, aumentos de productos regulados, pero para engatusar al pueblo inventan que se trata de una transición al “socialismo productivo”, es decir, que hasta ahora estábamos entonces en el “socialismo improductivo”. En rigor, un modelo económico que sólo ha beneficiado a transnacionales, boliburgueses y empresarios, y el cual ha generado escasez, inflación y desempleo.

Con toda claridad sostenemos que Venezuela nunca ha salido del marco capitalista. No puede conducirnos al socialismo, un partido y un gobierno encabezado por nuevos ricos y burócratas corruptos. Es necesario pelear por un gobierno de los sectores obreros y populares.

Organizaciones como Marea Socialista intentan canalizar planteamientos como los de Evans, en el sentido de agrupar al chavismo descontento en la perspectiva de construir una tendencia interna dentro del Psuv. Respetamos esa decisión, y a los activistas que, en medio de su descontento con el Psuv, hagan esta experiencia. No obstante, le decimos al chavismo de base que lucha en fábricas, universidades y comunidades, que lo fundamental es que podamos unificar a los trabajadores y al pueblo en acciones comunes contra el ajuste del gobierno y de Fedecámaras, así como a todos los activistas que se reclamen revolucionarios o de izquierda. Este objetivo tiene que ser el que ordene la lucha política en los actuales momentos, y no una orientación mezquina de medrar el descontento dentro del Psuv, simplemente para obtener mayores cuotas en las reparticiones clientelares de puestos y recursos que hace el gobierno.

Es necesario construir un partido revolucionario


En el PSL entendemos que estas tareas, enmarcadas en la lucha contra el ajuste y la
criminalización de la protesta social, son consustanciales a la necesaria construcción de un verdadero partido revolucionario y socialista, sin caudillos ni mesías. Como afirma Evans, a pesar de las dificultades hay esperanzas, pero no es dentro del Psuv que esas esperanzas se materializarán. ¿Es que acaso 14 años de engaños, burocratismo y doble discurso no bastan? Necesitamos una herramienta organizativa de los sectores obreros y populares, sin capitalistas ni corruptos.

*Secretario general del PSL
@UcvMiguelangel
@Psl_Vzla
miguelaha2003@yahoo.com

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